365 días sin Palermo

Posted by Gonzalo De Feliche on junio 12, 2012 with No comments


Exactamente un año ha pasado del retiro profesional de Martín Palermo como futbolista. Un hombre que quedará inmortalizado en la historia del fútbol argentino por sus logros y sus contrariedades que lo hicieron inmenso.
 El 12 de junio de 2011, el Titán se despedía en la Bombonera en una emotiva fiesta donde las lágrimas se manifestaron en miles de corazones. Es que el delantero, respetado y amado, fue símbolo del área y de la lucha ante las adversidades que la vida le puso en su camino a la gloria. Aquel lungo platense que nadie imaginaba como una estrella, que inició su trayectoria en las inferiores de su primer amor: Estudiantes de La Plata. Pero tuvo que remarla bien desde atrás, sus inicios no fueron fáciles.



 El "Profe" Córdoba le dio confianza y Martín no decepcionó. Era la sorpresa del Pincha, se hizo ídolo a fuerza de goles y extravagancias. Su alto rendimiento, su figura y su cabezazos letales lo ponían en boca de grandes. Fue así, que un tal Diego Armando Maradona lo quería para Boca. Macri le dio el gusto. ¡Y qué satisfecho debe sentirse El 10!, el "Loco" es el máximo goleador histórico en el Profesionalismo del conjunto de la Rivera con 236 gritos.





 Boca fue su casa, allí se hizo hombre y futbolista. Pero tuvo un padre deportivo que lo bautizó como "El optimista del gol": Carlos Bianchi. Su pasar en el club fue tremendamente exitoso: en el Apertura 98 resultó goleador con 20 goles en 19 fechas (récord argentino), ganó tres títulos locales y dos internacionales: Copa Libertadores 2000 e Intercontinental 2000 donde tiene la plusmarca de ser el máximo anotador en finales intercontinentales. Un fuera de serie. Y cómo olvidar el emotivo "Muletazo" a los primos, luego de aquella rotura de ligamentos que lo tuvo seis meses sin actividad. Era el regreso perfecto.


Sin embargo en esa etapa de su carrera no fueron todas buenas: fue convocado por Marcelo Bielsa para disputar la Copa América de Uruguay en 1999 y logró otra marca. Esta vez negativa. Tres penales errados en un mismo partido. Pero su cabeza no aceptaba la palabra fracaso y en el siguiente partido de la fase, le metió un gol al anfitrión con un ojo en compota.
 Luego de coronarse Campeón del Mundo de Clubes se fue a Europa. Sin embargo, aunque no desentonó su lugar en el mundo era Brandsen al 800. Pasó por Villarreal (donde se le cayó una tribuna encima y no jugó por 5 meses), Betis y Alavés.
 Su regreso a Boca fue en 2004, los éxitos tardaron un año. Bajo la batuta de Alfio Basile en 2005 y 2006 se coronó campeón de todas las competencias que participó. En 2007 logró su segunda Copa Libertadores. En 2008 alcanzó los 180 goles de José Varallo y se rompió nuevamente los ligamentos cruzados. Volvió y fue millones. En 2009 convirtió un gol de cabeza desde la mitad de la cancha constituyendo otro récord Guiness. En 2010 lo tocaría la varita mágica.


 La Selección Argentina con Maradona como entrenador llegaba a las últimas fechas de Eliminatorias con incertidumbre sobre su participación en Sudáfrica. Diego lo convocó para el partido frente a Perú, donde marcó el agónico gol del triunfo bajo una torrencial lluvia. Se recibía de héroe. Pero no sería todo. El 10 lo llevó al Mundial, donde jugó apenas 20 minutos con Grecia pero eso le bastó para conseguir su grito personal.


 La Leyenda Palermo dice que hace un año le decía adiós a las canchas. 365 días de la soledad del gol. No era solo un futbolista, fue ejemplo de vida, de humano. El optimista del gol, de la esperanza. Todos fuimos Palermo, todos lo somos. El pueblo lo recuerda. Este espacio también.