Boca campeón de la Copa Argentina

Posted by Gonzalo De Feliche on agosto 09, 2012 with No comments
 El equipo de Julio Falcioni le ganó por 2 a 1 a Racing en el estadio Bicentenario San Juan y se alzó con el trofeo de la Copa Argentina 2011/12. De yapa, entró a la Copa Sudamericana. Los goles: Silva y Viatri para el vencedor y Viola descontó para la Academia y partió rumbo a Portugal donde lo espera su nuevo club: Sporting Lisboa.


 ¿Premio consuelo?. No fue tomado así por el plantel Xeneize que, vapuleado y criticado por su paupérrima actuación ante Quilmes, disfrutó el cierre de un semestre casi perfecto finalizado entre pálidas noticias. Lo merecía. El team de la Ribera cuajó una temporada estupenda donde ganó el Torneo Apertura, y llegó con chances al Clausura hasta la última fecha además de conseguir la décima final de Copa Libertadores para el club. Quizás, opacada por el alejamiento de Riquelme y la caída continental, el torneo más federal del país resultaba un desahogo de penas. Boca es campeón otra vez, fue dedicado para todos y van 52 títulos. El azul y el oro sigue predominando en la fiesta.

 El primer tiempo dejó varias imprecisiones producto del nerviosismo y de los primeros roces oficiales de juego en la temporada. Racing se plantó en tres cuartos de cancha dispuesto a presionar y dar velocidad a su ataque con Viola y Centurión y Boca se centró en pelotazos a los tanques y ver que pasa. Todo cambió a los 21 tras saque de meta de Ustari, Corvalán pifió y Santiago Silva se despachó con una terrible vaselina para estampar el 1-0 para el Xeneize. Zubeldía pidió más dinámica y tuvo una buena chance que Sand, errático toda la noche, desperdició para el lamento. Boca se serenó y generó alguna posibilidad latente de gol que falló.
 En el complemento, Racing cambió el esquema y se mandó al ataque ciegamente. Buena jugada combinada por izquierda en la que Viatri definió al palo desde punto penal.  Allí, Boca tuvo su momento. Schiavi y Caruzzo plantaron el muro y sembraron los contragolpes insólitos que Boca erró (Chávez, Silva, Viatri). El resultado a esa altura debía estar 4 a 0, pero la Academia llegó al descuento vía aérea. Post ping pong bajo las piernas Valentín Viola, en su pronta despedida, arañó al gol. Ilusiónes para Racing. Zubeldía mandó a Hauche y a rogar. Sánchez Miño (entró por Erviti, desagarrado) le dio dinámica y Boca tuvo más oportunidades muy claras del gol erradas, lo que acrecentaba la adrenalina racinguista. Sobre el final, algún chispazo de Sand y el ritmo de Chávez durmieron el partido y Boca deliró.
 El festejo fue medido, controlado. Schiavi y su cuadro se mostraron felices, cumpliendo un objetivo y se despidieron. Falcioni, con esa 'especie de alivio', recordó el sacrifico del plantel y el cuerpo técnico tirándole el guiño a Angelici. La hinchada: fantástica, marco extraordinario. El equipo recién vuelve de la gira..